Tratamiento de la alergia

La medicación alivia los síntomas y puede llevar una vida normal, pero también evita las consecuencias y complicaciones de la rinitis crónica

El tratamiento de la rinitis alérgica consiste por una parte en un adecuado CONTROL AMBIENTAL (reduciendo la exposición a los alérgenos y otros desencadenantes).

También se suelen prescribir MEDICAMENTOS para ayudar a controlar los síntomas, entre los cuales se encuentran los glucorticoides intranasales, que son el tratamiento de primera línea en la rinitis alérgica, junto con los antihistamínicos, que se pueden administrar en comprimidos o por vía intranasal. 

Si tiene una importante congestión nasal se puede añadir un descongestionante (en espray nasal o en comprimidos), aunque por un corto período de tiempo debido a sus efectos secundarios. Si presenta secreción nasal intensa se puede añadir un anticolinérgico tópico.

Si aparte de rinitis padece asma pueden recomendarle modificadores de los leucotrienos. 

Es recomendable también la realización de lavados nasales. 

El tercer pilar del tratamiento son las VACUNAS de alergia o inmunoterapia específica, que es el único tratamiento que puede cambiar el curso de su enfermedad haciendo que ésta desaparezca o al menos disminuya, además de prevenir la aparición de asma. Pueden prescribírsela de forma pinchada u oral, ya sea en gotas o comprimidos.